sábado, 30 de octubre de 2010

FINAL DE LOS DONGUIS

                                     
                                    
Luego de haberme enterado de todo lo correspondiente a los Donguis, sentí una extraña y curiosa sensación, la cual me dictaba dirigirme  a la estación en donde había iniciado todo.

Antes de dar el primer paso, mi cuerpo estaba totalmente congelado, mis piernas parecían dos bloques de hielo, como si mis extremidades presintiesen algo malo.

Finalmente, me arme de valor y me dirige al destino. Cuando llegue, en primera instancia observe una gran abertura en el piso, la cual se encontraba semicubierta por un viejo trozo de madera. Sigilosamente me acerqué y con el corazón palpitando al doble, asome la cabeza y como un flash… 

                                                    FUM!!!

Sale un Dongui, el cual me hala fuertemente, el mismo a continuación rasga mi cara y desprende mis extremidades salvajemente en una profunda oscuridad.

Luego de 5 minutos despierto gritando y escandalizado, mientras Balsa y Balsocci se ríen a carcajadas por mi reacción ante el balde de agua fría que me habían lanzado mientras dormía.   

No hay comentarios:

Publicar un comentario